"Nuestra idea es sustituir el armario lleno de botellas por una máquina más grande que una botella y muy fácil de usar", explica Damien Oursel, cofundador de Wecleen, que ha creado Blue. 

Así, se acabaron las botellas de plástico y los detergentes tradicionales cuyo impacto medioambiental es demasiado problemático. El problema es tanto más importante cuanto que los productos domésticos se venden diluidos, lo que hace que el consumidor pague el agua a precio de ingrediente activo. Blue quiere ofrecer una alternativa a esta lógica. "No todo el mundo tiene el tiempo, o el deseo, de hacer sus propios productos de limpieza en casa. Con nuestra máquina, se vuelve realmente accesible", explica Damien Oursel. 

¿Cómo se utiliza? 

A partir de tres ingredientes, agua, sal y vinagre, Blue puede producir un desinfectante y un limpiador, gracias a la electrólisis. El único problema es que no todo el mundo es químico. Para superar esta dificultad, Blue planea comercializar concentrados de 50 mililitros, que pueden producir 8 litros de producto doméstico a un coste medio de dos euros por litro. Esta solución evita los problemas asociados a posibles errores de dosificación. Los consumibles se envasan en una botella que se deposita en el buzón y puede devolverse de la misma manera para ser rellenada, siempre con el objetivo de limitar el impacto medioambiental.

¿Cuál es su precio? 

"El producto activo tiene una vida útil satisfactoria mientras se almacena en una botella, pero cuando se vierte en las aguas residuales después de su uso, deja de ser contaminante", dice Damien Oursel, añadiendo un argumento ecológico adicional a Blue. La start-up tiene previsto poner su producto a la venta por 129 euros. Inicialmente se fabricarán 2.000 piezas.

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