Sin embargo, el plástico es fácilmente identificable con la tecnología actual. Muchos plásticos que no se reciclan podrían hacerlo si tuviéramos las herramientas adecuadas.

La solución es el PLASTIC SCANNER, un dispositivo de mano que dirá al usuario de qué materiales está hecho el objeto, utilizando luz infrarroja para detectar los componentes de plástico.
Este proyecto pretende reducir drásticamente la contaminación por plásticos.

¿Cómo se puede hacer esto?
Haciendo que la tecnología utilizada en los centros de clasificación europeos esté disponible en todas partes. El escáner de plásticos, portátil y económico, le indica en el acto de qué tipo de plástico está hecho un producto.

Por eso el propio escáner está hecho con materiales de código abierto, de modo que cualquier placa puede incorporarse al dispositivo básico.
Este sencillo dispositivo es capaz de identificar los cinco plásticos más comunes

Esto también permitirá que sea mejorada por quienes la utilizan en todo el mundo. Un pequeño y sencillo dispositivo que podría ayudar a limitar los daños.
Recuerde que cada año se utilizan más de mil millones de envases de plástico, ¡sólo para alimentos y bebidas! Y que cada ciudadano produce 66,6 kilos de residuos al año. Por tanto, existe una gran oportunidad para reducir esta contaminación ambiental.