Por simple definición, la inteligencia artificial es la imitación de la inteligencia humana. Sin embargo, para que un robot se considere inteligente, debe ser capaz de procesar información y actuar en consecuencia. Por ello, las máquinas inteligentes no sólo deben conseguir los mismos resultados que los humanos, sino que deben conseguirlos de la misma manera.
Muchos robots se presentan actualmente como dispositivos de inteligencia artificial. Pero su inteligencia se debe en gran medida a la implementación de algoritmos que les permiten resolver los mismos problemas que los humanos. En otras palabras, la IA y la inteligencia humana funcionan de forma diferente. La ventaja de este nuevo tipo de piel inteligente es que la resolución es mil veces menor que la de la piel humana. Por lo tanto, puede obtener información sobre los microorganismos. Por lo tanto, puede decirse que esta tecnología abre múltiples campos para nuevos materiales híbridos que podrían utilizarse en nanobots o futuros dispositivos biomédicos.

Una especialista llamada Anna Maria Coclite es la iniciadora de un proyecto llamado ERC Smart Core, cuyo objetivo es crear pieles inteligentes. Ella y su equipo han conseguido crear un nuevo material híbrido con 2 000 sensores por milímetro cuadrado, compuesto por un polímero de hidrogel envuelto en óxido de zinc piezoeléctrico.
Al absorber agua, el hidrogel se hincha, lo que lo convierte en un excelente sensor de humedad. A continuación, ejerce presión sobre el óxido de zinc, produciendo una señal eléctrica. En otras palabras, el nuevo material reacciona simultáneamente a la presión, la humedad y la temperatura. Las señales eléctricas emitidas corresponden así al flujo de información que transmite la piel humana al cerebro. En otras palabras, el nuevo material es tan inteligente como nuestros órganos sensoriales.

Los seres humanos utilizan sus cinco sentidos para recoger información del mundo real. Por ejemplo, la piel proporciona varios tipos de información, como la temperatura y la humedad. Los investigadores de la Universidad Tecnológica de Graz (TU Graz) trataron de replicar esta capacidad de detectar varias piezas de información simultáneamente. Han desarrollado un nuevo tipo de material que podría actuar como una piel inteligente.
El proyecto está ahora en marcha y a la espera de nuevas posibilidades que explorar.

El origen: intelligence-artificielle.com