La cápsula videoendoscópica se utiliza, al igual que la endoscopia, para explorar el interior del tubo digestivo en busca de posibles anomalías del intestino o del colon. Desarrollado a principios de la década de 2000 por una empresa israelí, este dispositivo, que se presenta en forma de cápsula, es una especie de cámara digital que se ingiere y avanza por el tracto digestivo.

Investigadores israelíes de Given Imaging han desarrollado una cápsula de vídeo para facilitar la exploración del tubo digestivo.

Denominado PillCam, el dispositivo se presenta en forma de cápsula que contiene una diminuta cámara de vídeo y una fuente de luz, esencial para iluminar el interior del intestino. Una vez ingerida, la cápsula de vídeo se desplaza de forma natural por el organismo, impulsada por las contracciones normales de la mucosa digestiva y la gravedad. La cámara graba imágenes de vídeo, que se transmiten por telemetría a una grabadora externa que se lleva en el cinturón del paciente.

El paciente puede seguir ocupándose de sus asuntos, incluido el trabajo, mientras la cápsula explora el tubo digestivo. La cápsula se elimina en 24 horas con las heces.