Los 8 inventores españoles más importantes

6. Leonardo Torres Quevedo

Leonardo Torres QuevedoIngeniero y polifacético inventor español, nacido en Santa Cruz de Iguña (Santander). Estudió ingeniería de caminos en Madrid y Bilbao, siendo voluntario en la defensa de la capital vasca contra los carlistas (1873-1874). Graduado en 1876, ejerció brevemente su profesión en los ferrocarriles, antes de realizar un viaje por Europa a la vuelta del cual se dedicó en exclusiva a una variada actividad científica e inventora. A) Transbordadores aéreos. En 1885 construyó uno de estos aparatos para su casa en Molledo (Santander) y poco después otro en el cercano río León. En 1887 patentaba (pat. nº 7.348) un funicular de cables múltiples, tensados por la acción de contrapesos de un modo controlable y uniforme, tal que la rotura de algún cable no resultara peligrosa. Más tarde, en 1907, construyó en San Sebastián el funicular del Monte Ulía, primero en transportar personas. Otros modelos funcionaron en Francia y Brasil, destacando además el de las cataratas del Niágara, inaugurado en 1916 y aún operativo. De 1915 es la patente de un mecanismo de enganche y freno para estos aparatos (pat. nº 59.627). B) Computación y robótica. En 1893 presentó en Madrid una memoria sobre cómo resolver de modo mecánico ecuaciones algebraicas. Desde entonces, Torres Quevedo construyó varios aparatos analógicos de cálculo. En 1912 presentó el “Autómata-Ajedrecista”, una primera computadora de ajedrez con relés eléctricos, capaz de dar un tipo específico de mate y no dejarse engañar. Un segundo ejemplar fue construido en 1920. Ese mismo año presentaba en París su “Aritmómetro Electromecánico”, verdadera calculadora digital conectada a una máquina de escribir. Su Ensayo sobre Automática (1914) también resultó absolutamente pionero en cuestiones como la relación mente-máquina. C) Dirigibles. En 1902 publicaba en España y Francia su innovador proyecto de globo dirigible. Con armazón semirrígido, superaba los defectos de estas aeronaves tanto de estructura rígida (tipo Zeppelin) como flexible, posibilitando a los dirigibles volar con más estabilidad, emplear motores pesados y cargar gran número de pasajeros. En 1905, ayudado por el capitán A. Kindelán, construyó el “España” en instalaciones militares de Guadalajara. Al año siguiente lo registraba (pat. nº 38.692) sin despertar interés oficial. En 1909 volvió a registrar otro aparato perfeccionado (pat. nº 44.956) y se lo ofreció a la firma francesa Astra, que en 1911 comenzó a fabricarlo en serie, llegando a ser muy utilizado en la Gran Guerra por los ejércitos aliados. De 1914 y 1919 son otras dos patentes sobre estas aeronaves (pats. nº 57.622 y nº 70.626). En 1918, no obstante, había fracasado por cuestiones económicas la fabricación, junto al ingeniero militar E. Herrera, de un gran dirigible transatlántico (el “Hispania”). D) Control remoto. Con el fin de probar sus globos sin recurrir a personas, en 1903 patentaba el aparato de radiodirección sin cables denominado “Telekino” (pats. nº 31.918 y nº 33.041), que luego fue puesto en práctica en un pequeño bote en el puerto de Bilbao (1906). Posteriores intentos de llevarlo a la balística fallaron por razones financieras. Entre 1900 y 1923 Torres Quevedo también logró otras patentes para diversos objetos, como un sistema mecánico de señalización en poblaciones (pat. nº 27.042), un tipo de latón para cartuchos (pat. nº 29.066), un buque-campamento (pat. nº 56.139), una embarcación denominada “Binave” (pat. nº 63.383), un sistema de enclavamiento para trenes (pat. 66.560), varias mejoras en máquinas de escribir (pats. nº 80.121, nº 82.369, nº 86.155 y nº 87.428), y también material pedagógico como un procedimiento de paginación, un puntero proyectable y un proyector de diapositivas (pat. nº 99.176 y sig., nº 116.770 y nº 117.853). En 1901 era nombrado director del Laboratorio de Mecánica Aplicada e ingresaba en la Academia de Ciencias de Madrid, de la que sería su presidente en 1928. Murió en Madrid en 1936.